
Ya llevamos un mes en Australia y tú, Clara, está cada día más increible.
Aprendiste a caminar justo el día que partimos, en el aeropuerto. Entrenaste en la línea de espera antes de pasar por policía internacional frente a sus abuelos. Luego en el aeropuerto de Buenos Aires te lanzaste. Estabas contentísima de tu logro y aplaudías mientras frenabas y te parabas probando tu nueva capacidad y equilibrio. Mirabas buscando aprobación de todo el mundo y probabas caminatas cada vez más largas.
El tramo de Buenos Aires a Sydney fue laaaargo. Pasamos sobre el borde de la Antártida y vimos témpanos. Tú te portaste bien, comiste colados, dormiste en una cuna que tenía el avión y caminaste sin parar por los pasillos.
Luego volamos desde Sydney a Melbourne y llegamos en la noche con un montón de maletas, coche y contigo, que estabas cansada de tanto viaje.
La primera semana fue a mil, buscando departamento y adecuándonos al horario. Tú te despertabas en la mitad de la noche y andabas con sueño en el día...
Finalmente encontramos un estupendo dpto. con jardín en un primer piso. Dese ese momento aprovechamos de recorrer la ciudad.
Desde que aprendiste a caminar prefieres eso que ir en coche. Incluso prefiere empujarlo tú misma.
También has recorrido toda la ciudad en la mochila de tu papá. En todas partes causas sensación, en los trams, los museos, los parques y en los trámites en el banco.
Has aprendido a hablar bastente, tus palabras favoritas son: vamo (léase va-mooo o va mOooo), ya (equivalente a gracias), mio mí (que significa quiero, es mío, para mí, pásamelo, dame, etc), noo no (que significa NO), wa (agua).
Clara de shopping en el Victoria Market
No se puede salir sin anteojos
Clara haciendo deporte, como todo el mundo en esta ciudad
Guau...gua guau, un perro, ningún perro pasa desapercibido
Mmm...no te metas conmigo
Mmm...me encanta el pan
De paseo al Prahram market
Caminando junto al Yarra
Parrillando en el parque al lado del río Yarra
Clara y Sol de picnic en los jardines botánicos
Clara corriendo a campo traviesa en el jardín botánico
Clara comiendo pan
En nuestro dpto
En la mochila del papá
Clara ya es independiente y empuja el coche
Corriendo por el Fawkner park a toda velocidad
Clara en coche
Empujando el coche en la concurrida y estrecha Chapel st.
2 comentarios:
No puedo creer lo exquisita que estä!!!!!!
Gracias Carlos por actualizarnos la vida de la Clari Clara, no te imaginas cuanto la echamos de menos....
Y para ti Clarita: disfruta la vida... los jardines, correr, reir, a tu mamá y a tu papá....el pan y por supuesto las costillas de cordero!!!!
Te queremos mucho mucho mucho....
Tu abuela Viru
la clariza esta demasiado rica!!
preciosa
y con una carita de contenta con sus nuevos descubrimientos y aventuras.
que bueno que estén bien por allá
besos y besos
y gracias por actualizar el blog!!
(soy absolutamente fan de el)
canki
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